Nada de algoritmos secretos: aquí tienes, paso a paso y con números, cómo Nutrio evalúa cada producto.
Apunta la cámara al código de barras del producto, en la tienda o en casa. También puedes escribir el código a mano. Nutrio busca el producto en Open Food Facts, la mayor base de datos alimentaria abierta del mundo.
Con la información publicada, Nutrio calcula una nota de 0 a 100 en dos pasos abiertos: primero una base con la calidad nutricional (Nutri-Score) y el grado de procesado (NOVA); después, los aditivos de riesgo restan directamente de esa base.
Verás qué pesa a favor y en contra del producto, tus alertas personales (aceite de palma, gluten, vegano…) y una ficha de cada aditivo con su clasificación de riesgo y las fuentes oficiales que la respaldan.
La base de la nota sale del Nutri-Score oficial (A–E), que ya resume lo bueno y lo malo de los nutrientes: es el 85 % del punto de partida. Si el producto no tiene Nutri-Score, se estima a partir de sus propios niveles —energía, azúcar, grasas saturadas, sal, fibra, proteínas— y se indica.
El grado de procesado (de NOVA 1, fresco, a NOVA 4, ultraprocesado) completa la base con el 15 % restante. Cuanto más procesado, más bajo es el punto de partida.
Después, los aditivos restan directamente de la base: los naranjas («a moderar») y rojos («de riesgo») restan bastante —hasta 35 puntos—. Además, basta un aditivo rojo para que el producto no pueda quedar «bueno» ni «excelente»; con uno naranja no puede quedar «excelente». Aparte, el aceite de palma resta 10 puntos si la nota previa es 50 o más, y 5 si es 49 o menos.
Sin Nutri-Score, la base se estima de los valores nutricionales y pesa más el NOVA; sin NOVA, la base es solo la nutrición. Los aditivos siempre restan igual. Así la nota nunca depende de un único dato.
Ese es el punto de partida. Encima, los aditivos de riesgo restan directamente (hasta 35 puntos). Un aditivo rojo limita la nota a 49, y uno naranja a 69.
Esta calculadora usa exactamente la misma fórmula que la app. Cambia los valores y verás la nota formarse en tiempo real. Ninguna app de este tipo te enseña esto.
Ejemplo cargado: un refresco de cola (Nutri-Score E, ultraprocesado, con caramelo y ácido fosfórico).
Cada aditivo se clasifica según las evaluaciones publicadas por organismos oficiales y estudios científicos. Su nivel resta directamente de la nota —los naranjas y rojos, bastante—, hasta un máximo de 35 puntos entre todos.
Las evaluaciones disponibles no señalan preocupación en las condiciones de uso autorizadas.
No hemos encontrado una evaluación concluyente; no resta, pero se muestra como «sin datos».
Alguna evaluación señala aspectos a vigilar en ciertos contextos o cantidades.
Existen estudios que asocian su consumo frecuente con posibles efectos adversos. Impide que el producto sea «excelente».
Las evaluaciones recomiendan limitar su consumo. Impide que el producto sea «bueno» o «excelente».
Importante: las asociaciones que señalan los estudios observacionales no se presentan como certezas. En la ficha de cada aditivo verás exactamente qué dice cada fuente. Y si un dato no existe en la base, te lo decimos — nunca lo inventamos.
Elige qué quieres vigilar — gluten, lactosa, vegano, vegetariano, cerdo, sulfitos, soja, frutos secos o huevo — y cada ficha de producto te avisará. El aceite de palma se muestra siempre. Todo se guarda en tu navegador: sin cuentas y sin enviar nada a ningún servidor.
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